|
Puerto de los Milagros es una pintoresca ciudad ubicada al interior de Bahía, que prospera gracias a la pesca. La mitología y religiosidad están bien arraigadas aquí gracias a la figura de Iemanjá, divinidad del mar y patrona de los pescadores y marinos, y cuya influencia estará presente en la vida y los destinos de varios habitantes. Como en otros, por el contrario, existen condiciones más terrenales que los mueven: ambición y lucha por el poder, bien representados en Félix Guerrero y su esposa Adma, que retornan a la ciudad dejando tras de sí una vida plagada de ilegalidad en España. El regreso a Brasil de este matrimonio de truhanes obedece a la profecía de una gitana, con quien se topan mientras nuevamente escapan de la policía. La mujer augura a Félix que "llegará a ser rey si atraviesa el mar". El mensaje parece claro: en el puerto bahiano se cumplirá el augurio.
Allí reside Bartolomé, el hermano gemelo de Félix, que con los años ha creado un imperio convirtiéndose en el hombre más rico de la ciudad. Bartolomé no recibe de buena gana a los recién llegados por causa de una golpe bajo por parte de Félix en el pasado, cuando vendió ilegalmente parte de las tierras de su difunto padre que les correspondían a los gemelos a partes iguales. En la actualidad, el millonario mantiene una relación con Arlete, una prostituta de buen corazón, a quien ama sinceramente y le promete formalizar pronto la relación. La joven además, espera un hijo de Bartolomé.
Adma, ambiciosa como nadie y que no sabe de escrúpulos, además nutre una pasión obsesiva por Félix, y al estar convencida de que la profecía de la gitana no se cumplirá estando su cuñado vivo, decide adelantarse al destino y lo envenena, sin el conocimiento de su esposo. Félix entonces hereda el imperio y su fortuna de su hermano, convirtiéndose así en el nuevo "rey" de Puerto de los Milagros. Pero el deleite de Adma poco le dura, pues en su macabro plan no estaba incluido un heredero de su cuñado; en efecto, Arlete, que acude a la mansión portando a su hijo recién nacido en una cesta, y Adma, otra vez sin tocarse el corazón, ordena a su capataz Eriberto que mate a la joven y al legítimo heredero.
A bordo de un barco en dirección mar adentro, Arlete, ya sospechando de las intenciones de Eriberto, se las arregla para distraer al villano mientras ella coloca la cesta con el niño en el agua, entregando su propia vida en el proceso. La canasta se va flotando, lejos del alcance del capataz, en dirección al barco donde viaja el pescador Federico, desesperado tratando de conseguir ayuda para su esposa Eulalia, que está en pleno proceso de parto: pero por desgracia, la criatura nace muerta. Federico divisa y recoge la cesta, y al encontrar a un bebé en el interior, lo acredita como un "milagro" de parte de Iemanjá, a quien se lo dedica, tal como lo hiciera Arlete. Eulalia, a pesar de su estado, se alegra y alivia creyendo que el bebé que le muestra su esposo es el que dio a luz, y después de bautizarlo como Gumercindo, fallece. Tiempo después, Fernando desaparece durante una tormenta y el pequeño pasa a ser criado por el hermano de Fernando y su esposa.
El tiempo transcurre, y Gumercindo, mejor conocido como Guma, se convierte en un joven vital, trabajador y líder respetado de la comunidad de pescadores del puerto, sin sospecha alguna de su verdadero origen. Desde Río de Janeiro, en tanto, llega al Puerto la joven Lívia, sobrina de Augusta Eugenia Proença, una de las mujeres más influyentes del lugar, y la indirecta responsable de la muerte de los padres de su sobrina, pues en el pasado, Augusta, una mujer amargada y clasista, nunca aceptó que su hermana menor Laura, por enamorarse del humilde pescador Leandro, renunciase a su familia y su vida de lujo. Malintencionada, denunció a Leandro por contrabando a las autoridades, yendo Laura en su busca para avisarle, siendo muertos los dos cuando su barco explota debido a los disparos resultantes de la persecución.
Lívia tiene un pretendiente, Alexandre, que resulta ser el hijo de Félix y Adma, y por esa coyuntura, muy conveniente para Augusta al ver la posibilidad de emparentar con los Guerrero por medio de la unión de su sobrina con el heredero de Félix. Pero entonces Ĺivia y Guma se conocen y nace entre ellos una pasión profunda, pero llena de obstáculos: de partida, pertenecen a mundos muy distintos, y con la consiguiente oposición de Augusta y Alexandre se suma la de Esmeralda, atractiva y seductora joven de la parte baja de la ciudad que, enamorada de Guma, se valdrá de intrigas para retenerlo.
|